Llega el momento de declarar la renta, y es crucial que tengas información sobre los seguros que pueden desgravar para así reducir la carga fiscal, uno de los seguros que desgravan es el seguro médico, pero debes tener cuidado ya que debes cumplir ciertas condiciones dependiendo si eres particular, autónomo o empleado.
Como norma general los seguros de salud no son deducibles, esto significa que no desgravan, esto se debe a que para el caso de los particulares son considerados como un complemento voluntario a las demás coberturas que otorga el sistema público español, sin embargo, hay excepciones a esta norma, y es ahí cuando el seguro de salud puede sumar una ventaja más, pero como dijimos antes hay condiciones que deben cumplirse.
En cambio, los autónomos y los empleados de compañías que los doten con seguro médico, si pueden optar por esas deducciones, estos serían los únicos que realmente podrían aprovechar este beneficio fiscal. Y es por ello que el Ministerio de Hacienda ha distinguido claramente las circunstancias con las cuales cada uno debe cumplir y en este artículo te las vamos a detallar.
¿Cómo desgravar el seguro de salud?
Dependiendo de si eres autónomo o empleado los casos en los cuales es posible desgravar el seguro de salud del pago de impuestos, te los vamos a explicar detalladamente a continuación:
Deducciones fiscales para autónomos
Si eres autónomo, y cuentas con una póliza de salud, puedes tener grandes deducciones fiscales, pues la normativa española indica que el seguro médico es un gasto deducible en la declaración del Impuesto de Renta de las Personas Físicas (IRPF), este beneficio puede darse de dos formas:
- En un solo pago.
- Pago fraccionado en varias cuotas, a través del modelo 130
Para poder optar a este beneficio debes estar recogido en régimen de estimación directa, esta es una modalidad de declaración donde se considera la rentabilidad obtenida o ingresos reales por año.
Con respecto a la forma de hacer la declaración, si en el seguro te señala “rendimiento de actividades económicas en estimación objetiva”, la deducción se hace automáticamente. Pero si dice “rendimiento de actividades económicas en estimación directa”, deberás llenar la casilla 200, “prima de seguro”, que son los gastos fiscalmente deducibles.
Adicionalmente, esta deducción fiscal permite que tanto el cónyuge como los hijos menores de 25 años que residan en el domicilio familiar y que no lleguen a los ingresos mínimos, pueden deducirse hasta el 100% de la póliza médica, hasta máximo 500 euros de exención por cada integrante del núcleo familiar. Dicho monto se incrementa a 1500 euros si alguno de los miembros del núcleo familiar tiene alguna discapacidad reconocida.
Asimismo, también son deducibles los seguros de salud contratados por el autónomo para los empleados de este. Por su parte, si durante el año llegas a pagar más por tu seguro de salud, entonces el importe adicional de lo pagado al año, menos los 500 euros del límite máximo establecido, se van a tributar como rendimiento en especie.
Para que como autónomo puedas tener esta deducción con el seguro de salud en la renta de este año, debes presentar la siguiente documentación:
- La póliza de seguro donde se muestran las condiciones particulares del seguro médico.
- Los recibos bancarios que demuestren que el autónomo está al día con el pago. Estos deben explicitar claramente qué cuantía corresponde a cada asegurado.
- Presentar el modelo 130 del IRPF.
- Si eres persona mayor, el pago del seguro debe estar contabilizado en las cuentas trimestrales y anuales como autónomo. Siempre tener a mano la documentación que demuestra la validez del documento, el pago y la vigencia del contrato.

Deducciones fiscales como empleados
Por el contrario, si eres empleado y cuentas con un seguro médico como parte de tu salario, este no se considera rendimiento del trabajo, por ende, queda exento de declararlo, lo cual resulta un gran ahorro, pues también se aplica a su cónyuge e hijos que sean menores de 25 años bajo las condiciones que se mencionaron en el apartado anterior. El límite igualmente se establece en 500 euros por persona, pero si la prima supera dicha cantidad, entonces el dinero excedente tributará como rendimiento en especie.
Con respecto a esto, los seguros colectivos son un gran beneficio fiscal para las compañías, pues permiten desgravar tanto dinero como destinen al seguro de sus trabajadores, puesto que tributa por el impuesto de sociedades. Pudiendo desgravar máximo 500 euros por empleado al que le de un seguro médico. Esto se debe a que se considera un gasto social deducible por parte de la empresa y no como un rendimiento del trabajador. Pero para eso el tomador del seguro debe ser directamente la propia empresa.
Sin embargo, se debe considerar la regulación fiscal de cada comunidad autónoma, así como también la desgravación del seguro médico. Si tienes dudas sobre esto, lo recomendable es que recurras a un gestor o la Agencia Tributaria para que puedas hacerlo correctamente.
No obstante, por lo general la mayoría de las empresas suelen negociar condiciones generales para los empleados de forma que sea más beneficioso para éstos, el negocio y la empresa aseguradora.
¿Qué otros seguros son deducibles?
Otros seguros que pueden ser deducibles de los impuestos de las personas físicas siempre y cuando se den ciertas condiciones, son:
- Seguro de hogar: aplica si está vinculado a una hipoteca, si se tiene la vivienda arrendada o si es autónomo. Solo se podrá incluir en la deducción si se contrató al mismo tiempo que se firmo la hipoteca de compra o de rehabilitación del hogar.
- Seguro de coche: si es trabajador por cuenta propia y el producto asegurador está relacionado con la actividad profesional que desempeña, por ejemplo, taxista, chófer o repartidor.
- Seguro de vida: si es autónomo o si está vinculado a un plan de ahorro o una hipoteca; o el seguro de impago de alquiler. Adicionalmente, influye si el tomador del seguro y el beneficiario son la misma persona o no. Si ambos son la misma persona, entonces la tributación se hará por el IRPF, si, por el contrario, son personas distintas, entonces tendrá que tributar mediante el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD).
Aunado a esto, cuando el beneficiario y el tomador son la misma persona, el seguro abonará una determinada cantidad cuando este alcance una cierta edad. Cuando esa cantidad se cobra en forma de capital, se le aplica una fiscalidad similar y una base imponible a la de otros productos financieros. Además, estos seguros de vida tienen una tributación distinta:
- Entre 0 a 5.999€ el tipo de impositivo será del 21%.
- Entre 6.000 y 24.000€ el tipo impositivo será del 25%.
- A partir de los 24.000€ el tipo impositivo será del 27%.
Esto implica que puedes obtener beneficios si restas al capital obtenido las primas satisfechas. Por otro lado, la aseguradora hará una retención de IRPF del 19% sobre el rendimiento. Pero si recibes dicha cantidad en forma de renta, se le aplicará una fiscalidad parecida a los Rendimientos del Capital Mobiliario, con una base imponible al ahorro del 19%.
Como ves, todas estas pólizas debes incluirlas en el IRPF, para beneficiarte a nivel fiscal. Asimismo, es importante que conozcas las ventajas fiscales que puede darte tu seguro y saber cómo puedes hacerlas efectivas cuando te toque hacer la declaración de la renta, lo cual es una práctica bastante acertada. Esto puede resultar una ayuda más en los momentos que tus ingresos tienes posibilidades de verse muy reducidos y que los proyectos tanto personales como profesionales se ven amenazados.
Esperamos que toda esta información te haya sido de utilidad y recuerda compartirla con tus amistades para ayudarlos a conocer los beneficios adicionales que pueden tener de sus seguros a nivel económico.



