Uno de los trámites más importantes a la hora de adquirir un coche nuevo es contratar un seguro para el mismo, ya que, esto permitirá proteger el coche y a sus ocupantes en caso de accidente con pérdida parcial o total. A su vez, conducir sin seguro es un acto ilegal, ya que, ante un siniestro, la persona que conduce será la responsable de asumir todos los gastos. Esto, como puedes imaginar, implica un grave perjuicio para él y, también, para los posibles afectados por el accidente. Este es uno de los principales motivos por los que es obligatorio contar con un seguro.
Por otro lado, es posible que barajes la opción de conducir un vehículo con un seguro que no esté a tu nombre. En este sentido existen muchos mitos y afirmaciones que no son 100% ciertas como por ejemplo que “un vehículo solo puede ser conducido por aquellos que figuran como conductores en la póliza” o que “cualquiera puede conducir un coche que esté asegurado y quedar cubierto en caso de siniestro”. Ninguna de las dos afirmaciones es completamente real.
Lo cierto es que, si lo miramos desde la perspectiva legal, al tratarse de un vehículo legalmente asegurado no podrán ponerte una multa por conducir sin seguro.
Aunque lo normal sería que el coche sea conducido por la persona o personas aseguradas, hay situaciones que permiten que, de forma puntual, sea otro quien lo haga, y que esa persona no figure en la póliza. Si es ese el caso, se debe revisar bien la póliza de seguro para saber entonces si la persona tiene o no cobertura, y hasta dónde llega la misma; ya que no todas son iguales.
El riesgo de no figurar como conductor en la póliza es que las compañías aseguradoras tienen la potestad de regular este aspecto según sus normas, por ejemplo, el conductor habitual estará cubierto al cumplir con los requisitos que se indican al firmar la póliza: tener determinada edad, contar con una cantidad de años de experiencia con el carnet…
Al no cumplirse esos requisitos básicos se corre el riesgo de que el seguro no cubra los gastos o que los cubra, pero aplicando la regla de la equidad, lo que significa que reducirán proporcionalmente la cuantía a pagar de acuerdo al nivel de gravedad del riesgo que ha supuesto que el coche lo conduzca alguien que está fuera de la póliza.
Que el seguro pague todos los daños, una parte de ellos o nada, depende de muchos factores, tal como las condiciones personales de ese conductor ocasional, el tipo de póliza que tengas, si son o no responsables del accidente, si el accidente fue por una infracción de tráfico, entre otras consideraciones.
En fin, conducir con un seguro que no esté a tu nombre, implica un gran riesgo, puede llegar a ser tan malo como conducir sin seguro, pues no tendrías cobertura en caso de sufrir algunos siniestros. Ten en cuenta que algunas pólizas permiten incluir varios tipos de conductores, como habituales, secundarios, ocasionales y autorizados. Esto es importante, si sabes que tu vehículo lo van a conducir otras personas, pues con anticipación puedes incluirlos como conductores y así reducir riesgos.

¿Qué pasa con los hijos que no están dentro del seguro?
Estos casos son los que más dudas generan, ya que, es bastante normal que los hijos al tener el carnet de conducir conduzcan los coches familiares, por lo tanto, ante un accidente, es necesario que los mismos se encuentren dentro de la póliza de seguros.
Algunas de las preguntas que te pueden surgir pueden ser: ¿en qué casos estarían cubiertos si sufren un accidente? ¿un conductor novel puede conducir cualquier coche? ¿mi hijo puede conducir mi coche si no está en el seguro?, esta situación es algo complicada y debes prestarle la atención necesaria.
Lo cierto es que para que tu aseguradora responda a cualquier percance, tu hijo debe estar declarado en la póliza, sea como conductor principal u ocasional. Esta última elección depende de la frecuencia con la que use el coche, pero debes saber que la elección influirá en la prima del seguro, puesto que el riesgo que asumirá la compañía de seguro incrementa a medida que se use más el coche.
Adicionalmente, las compañías de seguro consideran a los conductores jóvenes, sobre todo los noveles, como un colectivo de alto riesgo, incluso algunas se niegan a cubrirlos, o pueden elevar muchísimo el precio final de la póliza solo por incluirlos. Por ende, el riesgo de que tu hijo conduzca tu coche sin estar incluido en el seguro es el mismo a que lo conduzca cualquier otra persona que no esté incluida en la póliza.
¿Qué pasa con los coches en alquiler?
Por su parte, si te preguntas sobre el seguro en el caso de los coches del alquiler, es muy sencillo, al momento de alquilarlo el arrendatario adquiere un seguro básico para proteger el coche o al conductor de cualquier siniestro, a este se le pueden añadir coberturas adicionales que cubran todos los posibles daños.
No obstante, para que la aseguradora se haga cargo de cualquier cosa que ocurra, el conductor del vehículo debe ser el que esté en el contrato de alquiler, en caso de que el coche vaya a ser conducido por otras personas, debe ser notificado y pagar un extra para incluirlo en la prima del alquiler.
Como ves, lo ideal es que siempre vaya conduciendo la persona que aparece en la póliza de seguro, esto evitará problemas tanto legales como con los gastos que cubre o no la aseguradora en caso de siniestros. En su defecto, para evitar que sea solo una persona la que pueda conducir, tienes la opción de agregar a tu póliza a los demás conductores, aunque esto implique elevar el coste de la misma.
Esperamos haber aclaro tus dudas respecto a este tema tan frecuente entre los conductores y dueños de pólizas para coches. Si te ha gustado, compártela con tus amigos para que también aclaren sus dudas.



